El uso de algoritmos informáticos para procesar e interpretar datos sin intervención manual.El análisis automatizado se refiere al uso de algoritmos informáticos para procesar e interpretar datos sin intervención manual. En física, esto se ha vuelto indispensable, ya que los experimentos y las simulaciones generan conjuntos de datos demasiado grandes para la inspección humana. Abarca desde el reconocimiento simple de patrones hasta modelos complejos de aprendizaje automático que pueden clasificar objetos celestes, predecir comportamientos físicos o incluso guiar experimentos autónomos.
El concepto surgió con los primeros ordenadores a mediados del siglo XX, pero su forma moderna se consolidó con el auge del aprendizaje automático en la década de 2010, especialmente en campos como la cosmología y la física de partículas, donde el volumen de datos se disparó.
Los algoritmos están diseñados para identificar patrones, correlaciones o anomalías en los datos. En los enfoques de aprendizaje automático, los modelos se entrenan con ejemplos etiquetados para aprender las reglas subyacentes y luego se aplican a nuevos datos. En los laboratorios autónomos, el ciclo de análisis se cierra: el algoritmo interpreta los resultados y decide la siguiente medición, lo que permite experimentos autodirigidos que optimizan las condiciones sin intervención humana.
Se utiliza en la clasificación automatizada de galaxias, la detección de partículas en tiempo real en colisionadores y los robots de síntesis química que se autooptimizan.
Algunas redes neuronales pueden descubrir nuevas galaxias en imágenes de telescopios sin que se les haya dicho nunca cómo es una galaxia.





















