
El objeto compacto que queda después de que una estrella ha agotado su combustible nuclear, como una enana blanca.Un remanente estelar es el objeto compacto que queda después de que una estrella agota su combustible nuclear. Dependiendo de la masa inicial de la estrella, el remanente puede ser una enana blanca, una estrella de neutrones o un agujero negro. Estos objetos son laboratorios extremos: las enanas blancas concentran una masa solar en un volumen del tamaño de la Tierra, mientras que las estrellas de neutrones comprimen una masa solar en una esfera del tamaño de una ciudad. Los remanentes estelares son clave para comprender el ciclo de vida de las estrellas, la producción de elementos pesados y la evolución de las galaxias.
El concepto de enana blanca surgió a principios del siglo XX, y la primera enana blanca identificada (40 Eridani B) fue reconocida alrededor de 1910. El marco teórico fue desarrollado por Subrahmanyan Chandrasekhar en la década de 1930.
Cuando una estrella agota su combustible, la presión hacia afuera de la fusión nuclear cesa y la gravedad comprime el núcleo. Para estrellas de masa baja y media, la presión de degeneración electrónica detiene el colapso, formando una enana blanca. Para estrellas más masivas, el núcleo colapsa aún más, desencadenando una supernova y dejando tras de sí una estrella de neutrones o un agujero negro. Las propiedades del remanente — masa, radio y composición — están determinadas por el equilibrio entre la gravedad y la presión cuántica.
Los remanentes estelares sirven como laboratorios naturales para probar la física extrema, y sus observaciones ayudan a calibrar las escalas de distancia en cosmología.
Una cucharadita de material de enana blanca pesaría tanto como un elefante en la Tierra.

















