Un par de agujeros negros que orbitan entre sí en trayectorias alargadas y no circulares.Una binaria de agujeros negros excéntrica es un sistema de dos agujeros negros que orbitan entre sí en una órbita alargada y elíptica, en lugar de una circular. Mientras que la mayoría de las fusiones detectadas muestran órbitas casi circulares, se espera que las binarias excéntricas se formen en entornos estelares densos como los cúmulos globulares, donde las interacciones gravitacionales pueden lanzar a los agujeros negros a trayectorias altamente elípticas. Estos sistemas son de gran interés porque portan información única sobre su historia de formación y el entorno del que provienen.
El estudio teórico de las binarias excéntricas se remonta a los primeros trabajos sobre radiación gravitacional de Peters y Mathews en 1963, quienes derivaron las tasas de decaimiento orbital y circularización. La primera detección directa de una fusión de agujeros negros binarios (GW150914) fue consistente con una órbita circular, pero desde entonces se han llevado a cabo búsquedas de señales excéntricas.
En una órbita excéntrica, los dos agujeros negros se acercan estrechamente en el periastro (el punto de máximo acercamiento) y luego se alejan mucho en el apoastro. Durante cada paso cercano, emiten una fuerte ráfaga de ondas gravitacionales, que transporta energía y momento angular. Esto hace que la órbita se encoja gradualmente y se circularice con el tiempo. La señal de ondas gravitacionales de una binaria excéntrica es distintiva: en lugar de un 'chirrido' suave (frecuencia y amplitud crecientes) visto en fusiones circulares, muestra una serie de ráfagas con amplitud y frecuencia variables, moduladas por el período orbital.
Detectar una fusión de binaria excéntrica proporcionaría evidencia directa de la formación dinámica en cúmulos estelares densos, en contraposición a la evolución binaria aislada. También permite probar la relatividad general en el régimen de campo fuerte, ya que las órbitas excéntricas sondean aspectos diferentes de la teoría que las circulares.
En una órbita altamente excéntrica, los dos agujeros negros pueden moverse a una fracción significativa de la velocidad de la luz en el punto de máximo acercamiento, y las ráfagas de ondas gravitacionales que emiten en cada paso por el periastro pueden ser tan intensas que eclipsan momentáneamente a todo el universo observable en ondas gravitacionales.








