
Un método computacional que divide el espacio y el tiempo en una cuadrícula para modelar interacciones cuánticas en una supercomputadora.El cálculo en retículos es una técnica computacional utilizada en física cuántica, particularmente en la cromodinámica cuántica en retículos (QCD), donde el espacio-tiempo continuo se discretiza en una cuadrícula (retículo) de puntos. Esto permite a los físicos simular numéricamente el comportamiento de los quarks y gluones, que de otro modo son intratables analíticamente debido a la complejidad de la fuerza fuerte. Al colocar los campos en los sitios y enlaces del retículo, los investigadores pueden usar métodos de Monte Carlo para evaluar integrales de trayectoria, obteniendo predicciones para masas de partículas, constantes de desintegración y otros observables a partir de primeros principios.
La teoría gauge en retículos fue introducida por Kenneth Wilson en 1974, quien propuso discretizar el espacio-tiempo para estudiar el confinamiento de los quarks. Los primeros cálculos realistas de QCD surgieron en la década de 1980, y desde entonces el campo ha madurado hasta convertirse en una herramienta de precisión.
El espaciado del retículo actúa como un corte ultravioleta natural, regularizando la teoría. Las simulaciones generan conjuntos de configuraciones de campos gauge, ponderadas por la acción de QCD, y luego calculan los valores esperados de los operadores. Los resultados se extrapolan al límite continuo (espaciado de retículo cero) y a volumen infinito para que coincidan con la realidad física. Los cálculos modernos requieren supercomputadoras masivas y algoritmos avanzados, como fermiones de pared de dominio o cuantización estocástica, para manejar la duplicación de fermiones y la ralentización crítica.
Los cálculos en retículos se utilizan para predecir propiedades de hadrones (por ejemplo, la masa del protón), fuerzas nucleares y el comportamiento del plasma de quarks y gluones, con aplicaciones en física de partículas, astrofísica nuclear e incluso en el diseño de algoritmos para computación cuántica.
Los cálculos de QCD en retículos han demostrado que la masa del protón—alrededor de 938 MeV—surge casi por completo de la energía del campo de gluones y de la energía cinética de los quarks, no de las masas intrínsecas de los quarks, que suman solo unos 9 MeV.









