Un proceso cuántico en el que un átomo o molécula absorbe dos fotones simultáneamente, lo que permite detectar luz más allá de la sensibilidad normal de un detector.La absorción de dos fotones es un proceso óptico no lineal en el que un átomo o molécula absorbe dos fotones simultáneamente, de modo que la energía combinada de ambos fotones coincide con una transición electrónica. Este proceso es fundamentalmente distinto de la absorción secuencial, ya que requiere que los dos fotones lleguen al mismo tiempo y lugar, y su probabilidad escala con el cuadrado de la intensidad de la luz. Debido a que la energía de cada fotón puede ser la mitad de la necesaria para una transición de un solo fotón, la absorción de dos fotones permite utilizar luz de longitud de onda más larga (menor energía) para excitar materiales que de otro modo requerirían fotones de mayor energía, como la luz ultravioleta.
La base teórica de la absorción de dos fotones fue establecida por Maria Goeppert-Mayer en su tesis doctoral de 1931, donde predijo el proceso mediante la mecánica cuántica. Se observó experimentalmente por primera vez en 1961 por Wolfgang Kaiser y C. G. B. Garrett, poco después de la invención del láser, que proporcionó la intensidad de luz necesaria.
En la absorción de dos fotones, un electrón en un material no tiene un estado intermedio real que ocupar; en su lugar, realiza una transición virtual a un estado no estacionario de corta duración. Este estado virtual existe solo por un instante fugaz (del orden de attosegundos) debido al principio de incertidumbre de Heisenberg. Si un segundo fotón llega dentro de esa ventana temporal, el electrón puede absorberlo y completar la transición a un estado excitado real. El proceso es altamente no lineal, lo que significa que es despreciable a bajas intensidades de luz, pero se vuelve significativo bajo pulsos láser intensos y enfocados, como los de los láseres de femtosegundos.
La absorción de dos fotones se utiliza ampliamente en microscopía de fluorescencia para obtener imágenes de tejidos vivos con alta resolución y daño mínimo, así como en terapia fotodinámica para el tratamiento del cáncer y en almacenamiento óptico de datos en 3D.
La absorción de dos fotones permite a los científicos ver en el interior del cerebro de un ratón vivo, capturando imágenes de neuronas individuales disparando en tiempo real.













