
Un motor molecular es una máquina biológica a escala nanométrica que convierte energía química en trabajo mecánico.Un motor molecular es una máquina biológica a escala nanométrica que convierte energía química—típicamente de la hidrólisis de ATP—en trabajo mecánico. Estos motores son los caballos de batalla de la célula, impulsando procesos como la contracción muscular, el transporte intracelular y la rotación de los flagelos bacterianos. Operan en un régimen donde las fluctuaciones térmicas son enormes, y sin embargo logran un movimiento dirigido con una eficiencia notable, a menudo cercana al 100%.
El concepto surgió a finales del siglo XX, con contribuciones clave de investigadores como Paul Boyer (mecanismo de la ATP sintasa) y R. Dean Astumian, quien formalizó la idea de las trinquetas brownianas en la década de 1990.
Los motores moleculares utilizan un ciclo de cambios conformacionales impulsados por reacciones químicas. Por ejemplo, la cinesina camina a lo largo de los microtúbulos hidrolizando ATP: la unión del ATP, su hidrólisis y la liberación de los productos hacen que los dos 'pies' del motor se agarren y suelten alternadamente la pista, dando pasos discretos de unos 8 nanómetros. La energía de cada molécula de ATP se utiliza para sesgar el movimiento térmico aleatorio del motor, creando una marcha dirigida.
Los motores moleculares inspiran nanomáquinas sintéticas para la administración dirigida de fármacos, y se estudian para diseñar bombas moleculares artificiales y actuadores para la nanotecnología.
La ATP sintasa, un motor molecular rotatorio, gira a unas 100 revoluciones por segundo, produciendo tres moléculas de ATP por vuelta.















