
Un metal comúnmente utilizado en baterías, aquí comparado con el cromo.El litio es el metal más ligero y un elemento crítico en la tecnología moderna de baterías, valorado por su alto potencial electroquímico. En el contexto de los títulos proporcionados, el litio se compara a menudo con otros materiales como el cromo para resaltar su comportamiento único en el almacenamiento de energía. Su tendencia a formar estructuras en forma de aguja (dendritas) durante la carga es un gran desafío, ya que estas pueden provocar cortocircuitos en las baterías y causar incendios.
El litio fue descubierto en 1817 por Johan August Arfwedson, pero su uso en baterías comenzó en la década de 1970 con el trabajo de M. Stanley Whittingham, seguido por John B. Goodenough y Akira Yoshino, quienes desarrollaron la primera batería comercial de iones de litio en 1991; el trío compartió el Premio Nobel de Química en 2019.
En una batería de iones de litio, los iones de litio se mueven del ánodo al cátodo a través de un electrolito durante la descarga, y de vuelta durante la carga. El ánodo suele estar hecho de grafito que intercala litio, pero usar litio metálico puro como ánodo podría aumentar enormemente la densidad energética. Sin embargo, la deposición desigual de litio durante la carga conduce al crecimiento de dendritas, que los investigadores intentan suprimir con aditivos, recubrimientos o electrolitos sólidos.
Las baterías de iones de litio alimentan teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, vehículos eléctricos y almacenamiento en red, lo que convierte al litio en una piedra angular de la transición hacia las energías renovables.
El litio es tan ligero que flota en el agua, pero reacciona violentamente con ella, produciendo gas hidrógeno y calor.













