
El cambio en la resistencia eléctrica de un material en respuesta a un campo magnético aplicado.La magnetorresistencia es el cambio en la resistencia eléctrica de un material cuando se aplica un campo magnético externo. En los metales ordinarios, este efecto es pequeño y positivo (la resistencia aumenta ligeramente), pero en ciertos materiales y estructuras puede ser dramático: la resistencia puede caer en órdenes de magnitud o incluso desaparecer. Este fenómeno no es solo una curiosidad de laboratorio; es la base física de los sensores magnéticos modernos, los cabezales de lectura de discos duros y la memoria magnética de acceso aleatorio (MRAM).
El efecto fue descubierto por William Thomson (Lord Kelvin) en 1856, quien observó que la resistencia del hierro y del níquel cambiaba al ser magnetizados. La comprensión moderna y la explotación tecnológica, especialmente de la magnetorresistencia gigante, surgieron a finales de la década de 1980 con los trabajos de Albert Fert y Peter Grünberg, quienes compartieron el Premio Nobel de Física en 2007.
El efecto surge porque un campo magnético influye en las trayectorias de los electrones de conducción. En una imagen simple, los electrones que se mueven a través de un material son dispersados por átomos e impurezas; un campo magnético curva sus trayectorias, aumentando la probabilidad de colisiones y, por tanto, la resistencia (magnetorresistencia ordinaria). En casos más exóticos, como la magnetorresistencia gigante (GMR) en estructuras en capas magnéticas/no magnéticas, la resistencia depende de la alineación relativa de las capas magnéticas: cuando están alineadas, los electrones con espín coincidente pasan fácilmente; cuando están anti-alineadas, se dispersan más fuertemente. El efecto también puede revelar un orden magnético oculto, como en los estudios de ordenamiento magnético en cristales y superconductores mencionados en los títulos.
Se utiliza en los cabezales de lectura de los discos duros, en sensores de campo magnético para aplicaciones automotrices e industriales, y en la memoria magnética no volátil de acceso aleatorio (MRAM).
El Premio Nobel de Física de 2007 fue otorgado por el descubrimiento de la magnetorresistencia gigante, que permitió un aumento de mil veces en la densidad de almacenamiento de los discos duros.















