
Agujeros negros supermasivos formados directamente por el colapso de gas, sin pasar por la formación estelar.Los agujeros negros de colapso directo son una vía propuesta para formar agujeros negros supermasivos (de millones a miles de millones de masas solares) en el universo temprano sin pasar por la ruta habitual de formación estelar y crecimiento posterior. En este escenario, una nube masiva de gas primordial—rica en hidrógeno y helio pero carente de elementos más pesados—colapsa directamente bajo su propia gravedad en un agujero negro de quizás 10,000 a 100,000 masas solares. Esto evita el paso intermedio de formar una estrella normal, que de otro modo expulsaría gran parte del gas y limitaría la masa final.
El concepto fue desarrollado a principios de los años 2000 por astrofísicos teóricos como Martin Rees y Volker Bromm, quienes exploraron cómo podrían formarse los primeros agujeros negros en ausencia de metales. El término 'colapso directo' se volvió estándar en la década de 2010, cuando las observaciones de cuásares a alto corrimiento al rojo exigían un mecanismo de formación rápida.
Para que ocurra el colapso directo, la nube de gas debe evitar fragmentarse en grumos más pequeños que formarían estrellas ordinarias. Esto requiere que el gas permanezca caliente (alrededor de 10,000 K) para que la presión impida la fragmentación, mientras que también debe ser lo suficientemente denso para colapsar. Un campo de radiación ultravioleta intenso proveniente de galaxias jóvenes cercanas puede calentar el gas y disociar las moléculas de hidrógeno, que son los principales agentes de enfriamiento que de otro modo permitirían que la nube se enfríe y se fragmente. Una vez que la nube colapsa, forma una estrella supermasiva que rápidamente se vuelve inestable y colapsa directamente en un agujero negro, o el colapso procede a través de una fase de cuasi-estrella donde el agujero negro crece dentro de una envoltura gigante.
Este mecanismo se utiliza en simulaciones cosmológicas para explicar el origen de los agujeros negros supermasivos observados menos de mil millones de años después del Big Bang, y fundamenta predicciones para el Telescopio Espacial James Webb y futuros observatorios de ondas gravitacionales.
Los agujeros negros de colapso directo podrían ser las semillas de los agujeros negros supermasivos que alimentan los cuásares, y también podrían explicar algunos de los 'pequeños puntos rojos' vistos en los primeros censos de galaxias.


















