Una gran expulsión de plasma y campo magnético desde la corona solar.Una eyección de masa coronal (EMC) es una liberación masiva de plasma y campo magnético desde la corona solar hacia el espacio. Estos eventos pueden transportar miles de millones de toneladas de material solar a velocidades de cientos a miles de kilómetros por segundo. Cuando una EMC llega a la Tierra, puede comprimir el campo magnético de nuestro planeta, desencadenar tormentas geomagnéticas y producir auroras espectaculares, pero también puede perturbar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación. Por ello, comprender las EMC es crucial para el pronóstico del clima espacial.
Las EMC fueron observadas por primera vez en 1971 por el satélite OSO-7, aunque su relación con la actividad solar se reconoció antes. El término 'eyección de masa coronal' se acuñó en la década de 1970, cuando las observaciones desde el espacio revelaron que estos eventos eran distintos de las erupciones solares.
Las EMC se originan en regiones de la corona solar donde las líneas de campo magnético están retorcidas y sometidas a tensión por el movimiento del plasma. Cuando la tensión supera un umbral, el campo magnético se reconecta, liberando energía almacenada y lanzando una gran burbuja de plasma y campo magnético hacia el exterior. El material expulsado viaja a través del viento solar y, si se dirige hacia la Tierra, llega entre uno y tres días después, interactuando con nuestra magnetosfera y transfiriéndole energía.
El monitoreo de las EMC es utilizado por las agencias de clima espacial para proteger satélites, redes eléctricas y la aviación de los efectos de las tormentas geomagnéticas.
Las EMC más rápidas pueden viajar del Sol a la Tierra en menos de 18 horas, recorriendo los 150 millones de kilómetros a velocidades superiores a los 2000 kilómetros por segundo.
















