El halo de una galaxia contiene materia oscura, gas y elementos faltantes como el oxígeno, lo que influye en la evolución galáctica.La composición de los halos galácticos es una mezcla compleja de materia oscura, gas caliente y frío, y estrellas, con una notable deficiencia de ciertos elementos como el oxígeno en comparación con lo esperado. Esta composición guarda pistas sobre la historia de la formación estelar, las explosiones de supernova y la acreción de gas desde el medio intergaláctico. La composición química del halo no es uniforme; varía con la distancia al centro de la galaxia y entre los distintos componentes del halo.
El descubrimiento del halo gaseoso caliente alrededor de la Vía Láctea se realizó en la década de 1950 con observaciones de rayos X. La composición química del halo se ha estudiado en detalle desde la década de 1990 mediante espectroscopía de líneas de absorción de cuásares de fondo.
La materia oscura domina la masa del halo, proporcionando el marco gravitacional. La materia bariónica está presente como gas caliente que emite rayos X, gas ionizado templado y nubes frías. El halo estelar contiene estrellas viejas y pobres en metales, a menudo en cúmulos globulares. Se cree que el oxígeno faltante está atrapado en granos de polvo o en una fase del gas difícil de observar. La composición del halo está moldeada por la retroalimentación de las supernovas, que expulsan metales, y por la acreción de gas primordial desde la red cósmica.
El estudio de la composición del halo ayuda a los astrónomos a rastrear el flujo de bariones hacia y desde las galaxias, informando los modelos de evolución galáctica y el ciclo cósmico de bariones.
El halo de la Vía Láctea contiene un 'capullo' de gas que está siendo embestido por la Gran Nube de Magallanes, creando una estela de materia oscura y gas que se ha detectado en los movimientos estelares.





















