Uso de técnicas de imagen como TC y PET para detectar y caracterizar tumores cancerosos y metástasis.La imagen médica en oncología utiliza técnicas como la tomografía computarizada (TC) y la tomografía por emisión de positrones (PET) para detectar, caracterizar y monitorizar tumores cancerosos y metástasis. Estos métodos permiten a los clínicos visualizar la ubicación, el tamaño y la actividad metabólica de los tumores sin procedimientos invasivos. El campo ha evolucionado desde la imagen anatómica simple hasta la imagen funcional y molecular, lo que permite una detección más temprana y una planificación del tratamiento más precisa.
El concepto de usar imágenes para la detección del cáncer se remonta a principios del siglo XX con los rayos X, pero la TC moderna surgió en la década de 1970 (Hounsfield y Cormack), y la PET se desarrolló entre las décadas de 1950 y 1970. La fusión de PET y TC se convirtió en estándar en la década de 2000.
Las exploraciones por TC utilizan rayos X para crear imágenes transversales detalladas del cuerpo, revelando el tamaño y la forma de los tumores. Las exploraciones por PET inyectan un trazador radiactivo, a menudo fluorodesoxiglucosa (FDG), que se acumula en células metabólicamente activas como las cancerosas; los positrones emitidos se detectan para mapear la actividad metabólica. La combinación de ambos (PET/TC) superpone datos funcionales y anatómicos, ayudando a distinguir lesiones benignas de malignas y a seguir la respuesta al tratamiento.
Se utiliza de forma rutinaria en oncología para la estadificación, la planificación del tratamiento y la evaluación de la respuesta a la terapia, como en los cánceres de pulmón, mama y próstata.
Las exploraciones por PET pueden detectar tumores de unos pocos milímetros, pero la resolución está limitada por la física de la aniquilación de positrones, no solo por el escáner.

















