Comportamiento de la luz en materiales estructurados que revela simetrías ocultas y modos no radiantes.Los efectos fotónicos topológicos involucran el comportamiento de la luz en materiales especialmente estructurados donde ciertas propiedades, como la dirección de propagación o el número de modos, están protegidas por la topología del material, una propiedad global que permanece inalterada bajo deformaciones continuas. Esto conduce a fenómenos como la propagación de la luz sin retrodispersión, incluso alrededor de esquinas afiladas o defectos, y la existencia de modos no radiantes confinados a superficies o bordes. Estos efectos son el análogo fotónico de los aislantes topológicos en electrónica.
El concepto fue propuesto por primera vez para la fotónica en 2008 por Haldane y Raghu, basándose en trabajos previos en física de la materia condensada. Las demostraciones experimentales siguieron en 2009 y años posteriores.
En un cristal fotónico topológico, el material se diseña con una estructura periódica que tiene un invariante topológico no trivial (como el número de Chern). Esto crea una banda prohibida para la luz en el volumen, pero en los bordes o interfaces hay estados que se encuentran dentro de esta banda prohibida y están protegidos por la topología. Estos estados de borde son robustos frente al desorden y la dispersión, lo que significa que la luz viaja a lo largo de ellos sin perder energía por reflexiones. El efecto se puede realizar en cristales fotónicos magnéticos, donde se rompe la simetría de inversión temporal, o en estructuras no magnéticas con simetrías diseñadas.
Se utiliza en aisladores ópticos, guías de onda inmunes a defectos de fabricación y en circuitos fotónicos cuánticos donde el transporte robusto de la luz es esencial.
Los estados fotónicos topológicos se pueden usar para crear 'luz que no puede ser dispersada hacia atrás', lo que podría hacer que las redes de comunicación óptica sean más eficientes y seguras.













