Una excitación colectiva de los espines de los electrones en un material magnético, que se propaga como una onda.Una onda de espín es una excitación colectiva de los momentos magnéticos (espines) en un material magnético. En lugar de que los espines individuales se inviertan de forma independiente, estos precesan de manera coordinada, similar a una onda, propagándose a través de la red cristalina. Estas ondas transportan energía e información sin mover cargas eléctricas, lo que las hace prometedoras para la computación de bajo consumo y el procesamiento de señales. Las ondas de espín pueden viajar largas distancias en aislantes magnéticos, donde no hay electrones libres que causen pérdida de energía, y su frecuencia puede ajustarse mediante campos magnéticos externos.
Las ondas de espín fueron predichas teóricamente por Felix Bloch en 1930, quien introdujo el concepto de magnones —ondas de espín cuantizadas— para explicar la dependencia de la magnetización con la temperatura. La primera evidencia experimental provino de experimentos de dispersión inelástica de neutrones en la década de 1950.
En un material ferromagnético, los espines vecinos se alinean en paralelo debido a la interacción de intercambio. Cuando un espín es perturbado, precesa alrededor de la dirección de equilibrio. Esta precesión se transfiere a los espines adyacentes mediante la interacción de intercambio, creando una onda que se propaga. La longitud de onda y la frecuencia de las ondas de espín dependen de las propiedades magnéticas del material y del campo magnético aplicado. En geometrías confinadas, como películas delgadas o nanoestructuras, las ondas de espín pueden formar ondas estacionarias o ser guiadas a lo largo de trayectorias específicas, lo que permite la lógica basada en ondas y dispositivos de interferencia.
Las ondas de espín se utilizan en dispositivos magnónicos, como puertas lógicas y filtros de ondas de espín, y en tecnologías de memoria magnética como la holografía magnónica. También se estudian por su papel en osciladores de transferencia de par de espín y en computación neuromórfica.
Las ondas de espín pueden usarse para crear 'cristales magnónicos': estructuras magnéticas periódicas que controlan la propagación de ondas de la misma manera que los cristales fotónicos controlan la luz, lo que podría permitir dispositivos de microondas compactos.











