Una señal estocástica de ondas gravitacionales de muchas fuentes, potencialmente marcada por la dinámica de la materia oscura.El fondo de ondas gravitacionales es una señal estocástica compuesta por ondas gravitacionales de muchas fuentes independientes, como fusiones de agujeros negros, estrellas de neutrones o procesos del universo temprano. A diferencia de los eventos individuales detectados por LIGO o Virgo, este fondo es un 'ruido' continuo que impregna el espacio-tiempo. Puede contener huellas de la dinámica de la materia oscura, transiciones de fase cósmicas o procesos primordiales ocurridos poco después del Big Bang.
El concepto de un fondo de ondas gravitacionales se propuso en la década de 1960, pero no fue hasta 2015 cuando se realizó la primera detección directa de ondas gravitacionales provenientes de la fusión de un sistema binario de agujeros negros. Desde entonces, se han utilizado conjuntos de púlsares para buscar un fondo de baja frecuencia, y en 2023, varias colaboraciones reportaron evidencia de un fondo estocástico probablemente originado por fusiones de agujeros negros supermasivos.
El fondo se forma por la superposición de ondas gravitacionales de innumerables fuentes no resueltas. Cada fuente contribuye con una pequeña ondulación, pero juntas crean una señal detectable que varía aleatoriamente en amplitud y fase. Al analizar las propiedades estadísticas de este fondo, como su espectro de frecuencias y su polarización, los científicos pueden inferir las propiedades de las fuentes que lo crearon. Por ejemplo, un fondo proveniente de agujeros negros primordiales tendría una forma espectral distinta en comparación con uno de cuerdas cósmicas.
El fondo de ondas gravitacionales se utiliza para sondear el universo temprano, probar modelos de materia oscura y estudiar la población de agujeros negros y estrellas de neutrones. También proporciona una manera de observar fenómenos que de otro modo son invisibles, como cuerdas cósmicas o transiciones de fase en el universo temprano.
El fondo de ondas gravitacionales podría ser tan intenso que podría ser detectado por futuros observatorios espaciales como LISA, lo que permitiría a los científicos 'escuchar' los momentos más tempranos del universo.


















