
Simetría de las leyes físicas bajo la inversión del tiempo; su ruptura permite ciertos efectos de transporte.La simetría de inversión temporal es el principio según el cual las leyes fundamentales de la física permanecen válidas si se invierte la dirección del tiempo. En las ecuaciones, esto significa que si un proceso está físicamente permitido, entonces el proceso inverso exacto, con todas las velocidades y momentos invertidos, también está permitido. Esta simetría se cumple para las fuerzas fuerte, débil y electromagnética bajo condiciones específicas, y sustenta la idea de que a nivel microscópico los procesos físicos son reversibles: se ven iguales tanto si se reproducen hacia adelante como hacia atrás.
El concepto fue formalizado en la década de 1930 por Eugene Wigner, quien introdujo el operador antiunitario de inversión temporal en la mecánica cuántica. La posibilidad de su violación en la interacción débil fue propuesta por Lev Landau en 1957, tras el descubrimiento de la violación de la paridad.
En mecánica cuántica, la simetría de inversión temporal se implementa mediante un operador antiunitario que cambia el signo del tiempo, del momento y del momento angular. Para que un sistema respete esta simetría, su hamiltoniano debe conmutar con dicho operador. Cuando esta simetría no se rompe, ciertos coeficientes de transporte, como la conductividad eléctrica, obedecen las relaciones de Onsager que vinculan los procesos directos e inversos. La ruptura de esta simetría —por ejemplo, al aplicar un campo magnético o mediante la interacción débil— permite fenómenos como el efecto Hall, donde las corrientes fluyen perpendicularmente a un campo eléctrico aplicado, y otros efectos de transporte unidireccional.
La ruptura de la simetría de inversión temporal se aprovecha en la espintrónica y en los aislantes topológicos, donde permite el transporte robusto y sin disipación de espín o carga, así como en el diseño de dispositivos de memoria magnética.
La violación de la simetría de inversión temporal en la fuerza débil es una de las condiciones necesarias para la asimetría observada entre materia y antimateria en el universo, ya que permite procesos que distinguen entre el tiempo hacia adelante y hacia atrás.






