El proceso por el cual los planetas de tamaño intermedio entre la Tierra y Neptuno adquieren sus envolturas de hidrógeno y océanos de magma.Los sub-Neptunos son una clase de exoplanetas con tamaños entre la Tierra y Neptuno, y son el tipo de planeta más común encontrado en nuestra galaxia. Se cree que tienen un núcleo rocoso o helado rodeado por una atmósfera espesa de hidrógeno y helio. La formación de estos planetas es un delicado equilibrio entre el crecimiento de un núcleo sólido y la acreción de gas del disco protoplanetario. Investigaciones recientes sugieren que la interacción entre un océano de magma en la superficie del núcleo y la atmósfera de hidrógeno es crucial, pudiendo incluso generar agua y otros volátiles que determinan la composición final del planeta.
El concepto de los sub-Neptunos como una clase distinta surgió de los descubrimientos de exoplanetas en la década de 2010, particularmente de la misión Kepler. El papel específico de las interacciones entre el océano de magma y la atmósfera de hidrógeno en su formación se ha desarrollado a finales de la década de 2010 y en la de 2020 mediante modelos teóricos y experimentos de laboratorio.
La formación comienza con la acreción de planetesimales rocosos y helados en un núcleo sólido, típicamente de 2 a 5 veces la masa de la Tierra. Una vez que el núcleo alcanza una masa crítica, comienza a atraer gravitacionalmente gas del disco protoplanetario circundante, formando una atmósfera dominada por hidrógeno. Sin embargo, el proceso no es simplemente una acumulación de gas. El océano de magma caliente en la superficie del núcleo reacciona con la atmósfera de hidrógeno, produciendo vapor de agua y otros compuestos. Esta interacción química puede alterar significativamente la composición atmosférica y el presupuesto global de volátiles del planeta. El calor del océano de magma, sostenido por la acreción y la desintegración radiactiva, también puede retrasar el enfriamiento y la contracción de la atmósfera, manteniendo el planeta inflado durante períodos más largos. Esto explica por qué muchos sub-Neptunos tienen densidades más bajas de lo esperado.
Comprender la formación de los sub-Neptunos es esencial para interpretar las observaciones de exoplanetas, particularmente las relaciones masa-radio obtenidas de las mediciones de tránsito y velocidad radial. También informa la búsqueda de planetas habitables, ya que muchos sub-Neptunos pueden ser mini-Neptunos con atmósferas espesas en lugar de super-Tierras rocosas.
El océano de magma en un sub-Neptuno joven puede estar tan caliente que vaporiza la roca, creando una atmósfera de silicato que se mezcla con el hidrógeno, haciendo que la atmósfera del planeta sea un híbrido extraño de gas y vapor de roca.




















